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  • El cuarto de jugar | Cocinar para otros
    El cuarto de jugar
    Cocinar para otros
    Redacción EEM

    EEM Radio desplaza sus micros a los fogones. Recién llegado de India, el escritor y filósofo Luis Montero (Madrid, 1965) prepara un curry en la cocina de EEM. Hablamos del gigante asiático, de gastronomía y de cocinar para los demás. Como colofón, degustamos el delicioso plato.

    2 mangos maduros
    1 cebolla morada
    1 diente de ajo
    la misma cantidad de jengibre
    250 gr de leche de coco
    1 chile verde
    cilantro fresco
    3 cucharadas de aceite de girasol
    3 pedazos de canela en rama
    1 cuchara de postre de semillas de mostaza negra
    1 cdp de cúrcuma
    1 cdp de cominos molido
    1 cdp de cayena
    1 cdp de semillas de cilantro molidas
    4 semillas de cardamomo
    4 semillas de clavo

    Viertes en un mortero la leche de coco y un tercio de un mango, especialmente las hebras y los trozos más pequeños. A mazar hasta hacer un puré. Lo reservas.

    Picas la cebolla en juliana y la apartas para sofreír. Después pelas el ajo y lo picas, lo mismo con el jengibre y el chile. Ajo, jengibre y chile, al mortero. A mazar hasta hacer una pasta. Lo reservas. A continuación pelas el tomate, las semillas también si no te gustan. Por último limpias los mangos. Es muy sencillo si sabes el truco (https://www.youtube.com/watch?v=Go-n27Zkv4k). No lo cortes en trozos muy pequeños, para que no se deshaga entero y no resulte una sopa. Eso sí, utiliza mangos maduros, que estén blandos y, sobre todo, huelan dulces. Por último, pica el cilantro fresco y lo reservas.

    Calientas el aceite en el wok a fuego medio alto pero sin pasarte. Cuando humee echas las semillas de mostaza. Ojo, saltan. Tápalo o acabarás con semillas por todas partes. Cuando estén tostadas, que no quemadas (que no se pongan negras), echas la cebolla. La salas un poco para que llore y sofríes. Cuando esté, añades el mango. Y, enseguida, las semillas de cardamomo y clavo. Y tapas el wok, removiéndolo de vez en cuando. Ajusta el fuego, lo suficientemente alto para que se haga pero no tanto como para que se pegue todo. Poco a poco el mango se irá deshaciendo, caramelizando. Empezará a oler rico.

    Pasados unos 8 minutos llega el momento de especiarlo. Viertes la pasta de ajo, jengibre y chile. También las cucharadas de postre de cúrcuma, cominos molido, cayena y semillas de cilantro machacadas. Lo dejas al fuego, esta vez sin tapar, durante otros 8 minutos. Eso sí, sigue removiéndolo de vez en cuando. Que no se pegue demasiado. Y lo que se pega, sepáralo con la espátula. Se volverá a disolver y añadirá sabor. El mango seguirá deshaciéndose, permaneciendo sólo los dados más grandes. Ahora, con las especias, además de rico olerá interesante. Esa es la idea.

    Después de esta segunda cocción es el momento de añadir el puré de leche de coco y mango. Baja el fuego, no quieres que hierva la leche. Y sigue removiendo. Pasados 2 minutos está listo. Prueba y ajusta de sal. Añade el cilantro fresco.

    Ya está listo para servir acompañado de arroz.

    Que aproveche.